Vamos a empezar por lo importante: con chaleco puesto y en aguas de bahía, volcar no es peligroso. Es incómodo y da un poco de vergüenza. Nada más.

Con un kayak hinchable ancho y estable como los que alquilamos, además, cuesta bastante volcar. Pero conviene tener la película vista antes de que pase.

Lo primero: no soltar nada

En el medio segundo de caer, el instinto es manotear. Intenta:

  1. Agarrar el kayak. Es lo que flota y lo que te sostiene. Nunca te alejes de él.
  2. Sujetar el remo o dejarlo apoyado en el casco. Si se te va, no vayas a por él antes de estar subido: primero tú, luego el remo.

El chaleco hace el resto: te mantiene a flote sin que tengas que nadar. Por eso lo llevamos siempre puesto y no atado detrás del asiento.

Cómo volver a subir, paso a paso

Los hinchables tienen una ventaja enorme: no se hunden ni se llenan de agua como un kayak rígido. Se sube desde el lateral, en el centro del kayak (la parte más estable).

  1. Da la vuelta al kayak si ha quedado boca abajo: agarra el asa del centro, pasa un brazo por encima y tira hacia ti mientras te apoyas.
  2. Colócate en el centro del lateral, de frente al kayak, con las dos manos en el borde opuesto.
  3. Haz un par de patadas fuertes para ponerte horizontal en el agua, como si nadaras. Este es el truco: no intentes subir en vertical, tirando con los brazos. Sin patada no se sube.
  4. Deslízate de barriga sobre el casco, atravesado, hasta tener el ombligo dentro.
  5. Gírate sentándote y recoloca las piernas. Ya está.

La primera vez cuesta; la segunda ya sabes. Si vais dos, es mucho más fácil: uno estabiliza el kayak poniendo peso en el lado contrario mientras el otro sube.

Practícalo antes de necesitarlo

En serio: la primera vez que vuelques, que sea a propósito, con agua templada y a diez metros de la orilla. En Cala de Finestrat, que es pequeña y resguardada, es el sitio ideal para probarlo. Diez minutos de práctica valen por veinte artículos.

Y ahora en septiembre y octubre el agua sigue a más de 24 grados, así que no hay excusa de frío.

Qué pasa con tus cosas

Todo lo que no esté cerrado o atado se va al fondo. Por eso:

  • El móvil, en bolsa estanca y atado con un cordino al kayak.
  • Las gafas de sol, con cinta.
  • La mochila, enganchada bajo las cuerdas elásticas de cubierta.

Lo tienes desarrollado en la checklist de qué llevar.

Cómo no volcar, que es mejor

  • No te levantes de pie en el kayak. Es la causa número uno.
  • Cruza las olas de proa, nunca de lado. De costado, una ola pequeña te tumba.
  • Cuidado al pasar de una barca a otra o al subir a alguien desde el agua: es cuando más gente se cae.
  • Mira el parte antes de salir. Con marejada y viento del este, la cosa cambia: cómo leerlo aquí.

Y si algo se tuerce de verdad, no somos un alquiler que te suelta y desaparece: durante el día tienes nuestro teléfono para lo que sea. Puedes ver cómo funciona en nuestro alquiler de día completo.