Nosotros te lo entregamos ya hinchado y montado, así que en teoría no necesitas esto. En la práctica conviene saberlo por tres motivos: si haces una parada larga y quieres retocar presión, si un día te compras uno, y sobre todo para entender por qué un kayak mal hinchado rema fatal.
Va con el modelo que usamos, un hinchable de 3,82 m y hasta 230 kg de carga, pero sirve para casi cualquiera.
1. Extiende antes de hinchar
Suelo liso, sin piedras ni conchas. Despliega el casco entero y estíralo: si lo hinchas doblado, las cámaras cogen forma torcida y luego el kayak va de lado. Parece una tontería y es la mitad de los problemas.
2. Hincha en el orden correcto: suelo, luego laterales
Primero el suelo, que es el que da la rigidez, y después las dos cámaras laterales alternando un poco cada una. Si hinchas un lateral del todo antes que el otro, el casco se retuerce.
3. La presión: ni de oído, ni de más
Aquí está el error grande. Un hinchable de este tipo trabaja a 0,1 bar (1,5 PSI), y hay que fiarse del manómetro de la bomba, no del pulgar.
- Poca presión (lo habitual): el kayak "hace plátano", se hunde por el centro, va lentísimo y cansa el doble. Si notas que remas mucho para avanzar poco, es esto casi seguro.
- Demasiada presión: fuerzas las costuras, y al sol de agosto el aire se dilata y sube sola. Nunca lo dejes a tope tumbado al sol en la arena.
Con la bomba manual son unos 7 minutos para todo el conjunto. Si vas rápido y sudando, es que le estás metiendo de más.
4. Quillas, asientos y remos
- Quillas: van encajadas en la parte de abajo, en la popa. Sin ellas el kayak no mantiene el rumbo y vas haciendo eses.
- Asientos: son desmontables y se enganchan con cinchas. Aquí está el ajuste que más se nota: bien colocados, se rema con la espalda recta y no duele nada; mal colocados, acabas con lumbago en media hora. Si vais dos, uno delante y otro atrás, dejando el hueco central para el equipaje. Si vais tres, el del medio se coloca centrado para equilibrar.
- Remos: se montan por piezas y se puede girar la pala. Para empezar, deja las dos palas alineadas; ya jugarás con el desfase cuando lleves horas.
5. Al terminar: seco, sombra y desinflar del todo
Enjuaga con agua dulce si puedes, sécalo a la sombra y desínflalo del todo antes de plegar. Guardar un hinchable húmedo y a medio inflar es la forma más rápida de estropearlo.
Los tres errores que arruinan la mañana
- Salir con poca presión. Ya lo hemos dicho, pero es que es el 80% de los casos.
- Dejarlo hinchado al sol en la arena mientras te bañas dos horas. El aire se dilata y la arena quema.
- Arrastrarlo por el suelo para llevarlo al agua. Se lleva entre dos, en volandas. Los rasguños de canto rodado no perdonan.
Todo esto, en nuestro alquiler, va incluido y hecho: llegamos, montamos y te lo dejamos listo en la orilla, y al terminar lo recogemos nosotros. Puedes ver el material y las medidas exactas en el kayak de 2-3 plazas, o decirnos qué día te interesa desde la página de alquiler.